Septiembre 20, 2021
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Vigilancia permanente en la entidad por Grupo Tláloc

Para evitar inundaciones o atenderlas lo más rápido posible, en esta temporada de lluvias.

Miguel García/Toluca

Para evitar las inundaciones o en su defecto, atenderlas lo más rápido posible, para esta temporada de lluvias el Grupo Tláloc de la Comisión de Agua del Estado de México (CAEM), se reagrupa y mantiene instalados sus 26 campamentos de atención ciudadana en los municipios. 

De acuerdo con la autoridad estos se han definido por zonas en los municipios de Atlacomulco, Chimalhuacán, Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec de Morelos, Huixquilucan, Ixtapaluca, La Paz, Naucalpan de Juárez, Nezahualcóyotl, San Mateo Atenco, Tejupilco, Tenancingo, Tlalnepantla de Baz, Toluca, Tultitlán y Valle de Chalco. 

A través de estos se realizan acciones de vigilancia en los sitios susceptibles de inundación y en la infraestructura hidráulica que representa un mayor riesgo, lo que permite tener una alerta temprana ante las contingencias presentadas, canalizando los recursos humanos y materiales para su atención inmediata. 

La solicitud de apoyo de este equipo se hace a través del Centro de Operaciones de Monitoreo y Concentración de Información (COMCI), cuenta con los números de atención 800-201-2489 para el Valle de México y 800-201-2490 para el Valle de Toluca, disponibles las 24 horas, los 365 días del año. 

Las emergencias y las inundaciones llegan año con año, así que preparan su cuerpo y mente no sólo para sumergirse muchas veces hasta la cintura y adentrarse en los canales de desagüe, también para aguantar los olores que emanan del drenaje que se atasca con basura, con desechos humanos. Lo que ahí encuentran, rebasa los límites de la imaginación.

Al respecto Andrés Gutiérrez de 39 años, llegó al Grupo en 2008 por invitación de uno de sus amigos. No imaginó que en sus primeras emergencias encontraría una de las imágenes que lo acompañarían de por vida, al tratar de limpiar una coladera atascada encontró un cuerpo sin cabeza. Aún le recorre un escalofrío por las extremidades cuando piensa en ello. 

Pero no sólo se ha tenido que acostumbrar a las sorpresas, no sólo una vez se ha topado con restos humanos. El olor del drenaje es penetrante, castiga a todos los sentidos, se impregna en la ropa y se cose a la memoria.

Las emergencias y las inundaciones llegan año con año, así que preparan su cuerpo y mente para sumergirse muchas veces hasta la cintura y adentrarse en los canales de desagüe