Abril 15, 2021
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Toluca lleva a la quiebra a negocios

El Ayuntamiento deberá pagar 334 millones pesos a más tardar en septiembre del presente año.

Durante dos años la administración municipal de Toluca ha incurrido en incumplimiento de pagos a micros, pequeñas y medianas empresas.

Impulso/Toluca

¡Vamos bien y estaremos mejor! exclamó Juan Rodolfo Sánchez Gómez al rendir su Segundo Informe de Gobierno en diciembre de 2020, sin mencionar que la administración municipal arrastraba un pasivo circulante de mil 571 millones 421 mil 810.39 pesos; que deberá liquidar todos los créditos de corto plazo en los próximos meses, que ascienden a 334 millones pesos; y que sus malas decisiones financieras, han provocado la quiebra a algunos pequeños y medianos empresarios debido al incumplimiento de pagos en que ha incurrido su gobierno durante dos años.

Como botón de muestra, la Calificadora Moody’s, al detectar “debilidades” en las prácticas de la administración municipal especialmente en la planeación y el presupuesto, que han llevado a un deterioro mayor a lo previsto en la posición de liquidez del municipio en 2020, bajó a B3/B1.mx las calificaciones de emisor del Municipio de Toluca que encabeza Sánchez Gómez, lo que significa que desde Ba3/Baa1.mx, bajó a b3 su evaluación del riesgo crediticio base, y lo mantiene en una perspectiva negativa.

Moody’s de México es una Institución Calificadora de Valores autorizada y supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. En su reporte del día 17 de Marzo pasado, la calificadora explica que dichas debilidades en las prácticas administrativas del Municipio de Toluca, han resultado en la contratación de créditos de corto plazo adicionales, en medio de un debilitamiento significativo en el desempeño operativo, agregando presión adicional en la ya débil posición de liquidez del municipio.

Establece que el indicador de efectivo a pasivos circulantes de Toluca cayó a 0.06x en diciembre de 2020, por debajo de la expectativa de Moody’s de 0.14x, dejando al municipio con una capacidad muy limitada para hacer frente a choques y para cumplir con obligaciones importantes del servicio de la deuda de corto plazo en los próximos meses. Lo anterior, añade, ha derivado en el incremento de la dependencia del Municipio de Toluca en los adelantos de participaciones del Estado de México (Ba1, estable) y el diferimiento de pagos a proveedores para hacer frente a las necesidades de liquidez.

Lo más preocupante, es que de acuerdo con la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, el Gobierno de Juan Rodolfo Sánchez Gómez deberá liquidar todos los créditos de corto plazo, que ascienden a 334 millones pesos, hacia fines de septiembre de 2021, tres meses antes del cambio de administración, lo que también generará presión en su ya débil posición de liquidez; se debe entender, que las presiones de liquidez provienen principalmente de un deterioro pronunciado en el desempeño operativo, como resultado de la contracción de los ingresos en 2020 y de la falta de ajustes en el gasto, el cual siguió creciendo rápidamente.

En Toluca ¡queríamos el poder para sí poder! afirmó Juan Rodolfo Sánchez Gómez, sin embargo, Toluca reportó un balance operativo bruto de -23.3 por ciento en los ingresos operativos en 2020, de acuerdo a los estados financieros preliminares, lo que representa su segundo déficit anual consecutivo, después del resultado de -2.9 por ciento reportado en 2019.

 Además, el presupuesto del municipio para 2021 incluye recortes muy modestos en el gasto corriente, los cuales, estima Moody’s, derivarán en resultados operativos negativos de -15 por ciento, y – 12.5 por ciento en 2021 y 2022, respectivamente, dadas las expectativas de una lenta recuperación en los ingresos.

En conclusión, la flexibilidad operativa de Toluca seguirá estando limitada en 2021 por la necesidad de cubrir los pagos insolutos al sistema de pensiones del estado (ISSEMyM), contingencias del organismo de agua (que ya representaban el 8.7 por ciento de los ingresos operativos en 2020) y adeudos de ejercicios fiscales anteriores (Adefas).

Los detonantes de la crisis financiera

Como presidente municipal electo de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez Gómez en su expectativa del presupuesto municipal para ese año, adelantó que realizaría una mejor distribución de los recursos; quizá por eso, en la Sesión de Instalación del Cabildo, el 1 de Enero de 2019, en el décimo sexto punto del orden del día, solicitó la facultad para contratar y concertar en representación del Honorable Ayuntamiento de Toluca, la realización de obras y la prestación de servicios públicos, por terceros, apelando a lo que dispone, de manera expresa y específica, el texto correspondiente a la fracción octava del artículo número 48 de la Ley Orgánica Municipal del Estado de México, vigente actualmente en la entidad.

Facultad que fue otorgada, en su caso, para ejercerla por todo el periodo constitucional de la Administración Municipal 2019-2021, con cargo a ingresos de libre disposición, estatales y federales y/o de cualquier fuente de financiamiento dentro del marco normativo que lo requiera, argumentando que esa medida la solicitó para poder agilizar los procesos que la administración municipal requiere impulsar, para agilizar sus trabajos y responder de manera rápida.

Con esa urgencia en la “agilización de los procesos que la administración municipal requería impulsar”, Sánchez Gómez, quizá asesorado por su director de comunicación Marco Antonio Aguilar, se apresuró a signar, en su calidad de “Honorable Ayuntamiento de Toluca”, un contrato de compra-venta (DGA/DRM/009/2019) para la impresión de 2 millones 200 mil ejemplares de un periódico cuyo formato es por lo menos 3 veces más costoso ($2.69 pesos el ejemplar de 16 páginas a color) y que nadie tuvo en sus manos, con un costo total de 6 millones, 864 mil 880 pesos IVA incluido.

A esta cifra se deben sumar los otros contratos que firmó con diversas empresas para la prestación de servicios de espacios institucionales; transmisión de spots por radio; transmisión de spots en salas de cine, contratación del servicio de renta de espectaculares, servicio de difusión de espectaculares; servicio de renta de carteleras, impresión e instalación de  lonas para carteleras; servicios de transmisión de spots por televisión; y de servicios de difusión a través de valles móviles, entre otros, con una erogación total de 45 millones 657 mil 458 pesos; y que en su conjunto, suman la cantidad de 52 millones 522 mil 338 pesos destinados a cuidar su imagen.

Más aún, a finales de ese 2019, a pesar de saber que su administración ya iba mal, en vez de reorientar el rumbo hacia un ejercicio austero e impecable del gasto público como había postulado al tomar las riendas de la administración municipal, Juan Rodolfo Sánchez Gómez soltó la brida a sus caprichos personales, y al fin hombre de a caballo, prefirió organizar la Feria del Caballo Lusitano que significó el desembolso de 3 millones 943 mil 942 pesos, que hubieran servido para la instalación de un considerable número de luminarias, que a su vez, en estos momentos podrían inhibir la comisión de delitos en estos tiempos de alta inseguridad publica en el municipio.

Precisamente en el tema de la Seguridad Pública, Sánchez Gómez siguió simulando atención al problema de la inseguridad que se vive en Toluca y anuncio inversiones para paliar lo que consideró tan grave asunto; sin embargo, la inversión de 438 millones de pesos para la renta de patrullas, según los contratos (DGA/DRM/056/2019 y ADDENDUM DGA/DRM/048/2019) para movilizar a la Policía Municipal en la cruzada contra la delincuencia, no se hizo en las mejores condiciones de mercado.

Lo que llama la atención, es que esta sola acción hace evidente que antes de enarbolar los principios de la Cuarta Transformación, el Presidente Municipal de Toluca, al fin panista, continúa con las viejas prácticas de gobernar despilfarrando el dinero público,  pues si las patrullas se hubieran adquirido en vez de haber sido rentadas, el ayuntamiento de la capital del Estado de México hubiera invertido sólo 231 millones de pesos en el parque vehicular para la Policía Municipal; esto arroja como resultado, que existe un ejercicio indebido de 207 millones de pesos, y lo peor del tema, es que aún el 79.5 por ciento de los toluqueños se siguen sintiendo inseguros.

El endeudamiento del municipio

Como consecuencia de la incapacidad de mantener las finanzas municipales sanas, y con la “facultad plenipotenciaria” otorgada por el mismo Cabildo (Acta Número: 01/2019/ décimo sexto punto del orden del día), en enero de 2020, a nombre del “Honorable Ayuntamiento de Toluca” contrató un crédito simple con Financiera Local, S.A. de C.V. una SOFOM, ENR, por un importe de hasta 100 millones de pesos cuyo vencimiento de pago total se cumplió en enero de 2021 con un insoluto estimado al mes de Julio de 2020, de 63 millones 363 mil 639.60 pesos, con una Tasa TIIE + 5 y Comisión por Apertura 1.5 por ciento.

Entre los aspectos relevantes de la operación, y que en el contrato no se menciona, se debe destacar que la operación no se llevó a cabo en las mejores condiciones del mercado como lo cita la Ley de Disciplina Financiera Artículos 25, que establece que los “Entes Públicos estarán obligados a contratar los Financiamientos y Obligaciones a su cargo bajo las mejores condiciones de mercado”; y el 26, que a la letra dice: “El secretario de finanzas, tesorero municipal o su equivalente de cada Ente Público, según corresponda a su ámbito de competencia, será el responsable de confirmar que el Financiamiento fue celebrado en las mejores condiciones del mercado”.

Una cuestión a resaltar, es que la contratación del crédito quirografario se realice a través de una SOFOM y que la instrumentación como aparece en el contrato de crédito haga referencia al presupuesto de Egresos Capítulo 9000 concepto Deuda Pública, mientras que los contratos de los Bancos de primer piso no lo citan así; tampoco se anexa comentario alguno del acta de cabildo en el contrato, ya que dada su “facultad plenipotenciaria”, no fue necesario someterlo ante el Cabildo y eso también transgrede la ley de disciplina financiera.

Otro punto es que, al ser una SOFOM depende de la infraestructura de un banco del primer piso para llevar a cabo su operación;  y por la importancia del municipio, debería de acceder a créditos con bancos de primer piso con estructuras de financiamientos más alineadas a la Ley de Diciplina Financiera.

En este sentido es de subrayar, que antes del problema sanitario por COVID-19, se podría acceder a créditos con costos más competitivos como se citan en el ejemplo que a continuación se detalla:

El ahorro que representaba para el Municipio de Toluca adquirir un crédito de 100 millones de pesos donde se contara con mejores condiciones del mercado, era a través de los bancos Banorte, BBVA, y Banco Azteca; dicha propuesta, representaba un costo por el crédito, intereses, más comisiones, de 5 millones 161 mil 215 pesos. Por otro lado, con el crédito que se contrató con la SOFOM el costo fue de 7 millones 949 mil 410 pesos; y a este costo del crédito contratado, se hubiera obtenido un monto de 155 millones de pesos con los bancos antes mencionados.

Lo grave de todo es que con un pasivo circulante de mil 571 millones 421 mil 810.39 pesos al cierre del Ejercicio Fiscal 2020, y a pesar de contar con un presupuesto aprobado, Juan Rodolfo Sánchez Gomez ha provocado la inconformidad y enojo de varios empresarios y proveedores toluqueños debido a la falta e incumpliento de pagos durante dos años, con lo que ha llevado a la quiebra a algunos pequeños empresarios debido a la falta de liquidez. La pregunta obligada es: ¿donde está el dinero, si está presupuestado?

Toluca reportó un balance operativo bruto de -23.3 por ciento en los ingresos operativos de 2020

La administración de Juan Rodolfo Sánchez Gómez registró pasivo circulante de mil 571 millones 421 mil 810.39 pesos al cierre del Ejercicio Fiscal 2020.