Enero 28, 2021
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SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

La suerte está echada: ¡2020 Consumatum Est/ 2021 Alea Icta Est!

Por: Félix Morriña

¡”Empujemos el cielo lejos”: Nick Cave!

Los helados vientos del altiplano mexiquense entrecruzan camino aéreo como principio que anuncia un final. El enrarecido sol no calienta, quema. En el último día del fatídico 2020, en el que cada quién vivió y sobrevivió a la pandemia por el Covid-19 #Coronavirus como mejor pudo, la “llena luna llena” signó el cierre de un tiempo espacio que nos delimita un punto y seguido para algunos; para otros, el punto y aparte; y para el resto, el punto final. ¡Consumatum Est!

Llegó el momento de despedirnos de todo aquello que no pudo ser, de abandonar misiones sin puerto, de olvidar atropellos, arbitrariedades y malos momentos. Dejémonos llevar por el tiempo y espacio destinados a tu bienestar, a lo que te hace bien, lo que te nutre, embellece, fortalece y ofrece sabiduría. Baja las cortinas de lo cotidiano y salva en la memoria los pocos mejores momentos de tu existencia. Piensa y actúa como si fuera hoy el último día de tu vida, porque puede serlo… ¡lo es!

Tienes la oportunidad de despedirte bien, como debe de esta vida ejercida y proyectada en el 2020. Agradece estar vivo, llegar hasta aquí. Piensa en todos los números que signaron tu día a día, en las horas que valieron la pena y por las horas en el tiempo de los muertos que aprovechaste e hiciste productivo para ti, los tuyos y la comunidad. Recuerda que alguien muere para que tú sigas vivo. Recuerda que por ellos, los muertos, vale la pena terminar de reconstruir un nuevo camino, una nueva ruta, un nuevo sendero, para que los que siguen, para las contemporáneas generaciones, les sirva en su proceso existencial.

Como en otras ocasiones, me acompaña en este viaje, en esta última columna del 2020 de los #SilenciosEstereofonicos, uno de los mejores líderes musicales, la vanguardia sonora; distinguido y sublime compositor de delirantes y sofisticadas líricas; un cantante del que desearía poder alcanzar su solemne y profunda melancolía; un “crooner” para este digno #ServibaryAmigo #DandyperoPunk #ElCinicoMayor, un ejemplo a seguir para todo artista que ame la elegancia, la fineza, la pasión por la palabra escrita y cantada: Nick Cave y sus grandes guerreros protectores: The Bad Seeds. ¡Aleluya!

En esta ocasión queridos seguidores y lectores de los #SilenciosEstereofonicos, la obra maestra que nos acompaña es la canción “Push The Sky Away”, incluida en el disco del mismo nombre, sacado al mercado en febrero del 2013. Hace siete años que escuché este discazo, lo gocé como a la mujer amada en el encierro de la procreación, en su justo momento, pero ahora tomó la canción otro sentido, otro nivel que no había descubierto entonces, o no le dí la importancia requerida. Faltaba reflexión, análisis constructivo, profundidad, amor vivido a profundidad en el abandono.

Cuando Nick Cave describió a la prensa, al momento de la salida al mercado, del décimo quinto disco en estudio con The Bad Seeds, “Push The Sky Away” (2013), dijo cosas muy importantes que en la actualidad toman mucha más fuerza que en su momento:

“Si tuviera que usar la metáfora gastada de los álbumes como si fueran niños, entonces ‘Push The Sky Away’ es el bebé fantasma en la incubadora y los loops de Warren Ellis (su genial barbado pianista) son sus pequeños y temblorosos latidos del corazón. Las canciones fueron compuestas durante 12 meses y tomaron forma en una libreta, en la que anotaba las cosas curiosas que buscaba embelesado en Google sobre actividades exóticas, fueran ciertas o no. Las canciones de este disco, ilustran cómo Internet ha influido en eventos significativos, modas momentáneas y absurdos místicamente teñidos. ¿Cómo podríamos reconocer y asignar peso a lo que realmente es importante”.

¡Wow! La caja de Pandora se abrió. En los tiempos que corren, ¿qué importancia se le deben dar a los sucesos mostrados en la Matrix?, ¿en el sistema?, ¿en el control de masas?, ¿en la solución de problemas comunes en este proceso pandémico?  Incluso, para el amor, para las sensaciones que nos permiten ser y estar en el mundo, ¿qué nos depara? ¿Qué puertas se nos abren para el 2021? ¿Qué procede?

Preguntas, preguntas, preguntas… sin respuesta. ¡Alea Icta Est! (La suerte está echada). ¡Hagamos lo que nos toca y como nos toca! No es resignación, sino tu posición en el tablero del ajedrez de la existencia que debes asumir. Queridos seguidores, lectores, desde este espacio sideral donde se conjugan palabras devenidas del subconsciente al consciente les invita a pensar y actuar como si fuera hoy el último día de tu vida, porque puede serlo… ¡lo es!

¡Nos buscamos, nos vemos, nos escuchamos, nos entendemos!

¡Los abrazo a la distancia!

¡Hasta la próxima!