Mayo 19, 2019
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Se van a quedar con las ganas…

IMPULSO/ Paola Félix Díaz, 

Columnista, 

El Ejecutivo Federal cumplió sus primeros 100 días de gobierno, en los cuales ha realizado diversas acciones para hacer posible el Proyecto de Nación por el que la mayoría ciudadana se pronunció el 1 de julio. En este periodo, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ha tomado decisiones firmes pero, sobre todo, valientes para solucionar los grandes problemas de México.

En primer lugar, es fundamental señalar que el proceso de transición resultó exitoso. A pesar de los obstáculos existentes, impuestos por el derrocamiento del sistema hegemónico, el Ejecutivo transitó de manera efectiva en el engorroso pero necesario trámite administrativo.

Destaca la contundente declaración de que la economía está en marcha y no hay ni un asomo de recesión, es decir, contra todo pronóstico y como lo señalé hace algunos meses en este mismo espacio, a nadie asustaron ni asustan los comentólogos de mala fe. Prueba de ello, son los niveles históricos de aprobación del presidente que incluso y de acuerdo a algunas casas encuestadoras, rebasa 80%.

López Obrador aceptó el reto de crecer anualmente un promedio de 4% durante el sexenio. Lo aceptó porque sabe que goza de la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros; prueba de ello fue el acuerdo con el sector empresarial y los trabajadores para aumentar el salario mínimo en 16%; lo que no había sucedido en los 36 años del periodo neoliberal.

Objetivamente, no habría por qué dudar del presidente de México: ha cumplido cabalmente con sus compromisos. Prometió terminar con la corrupción y está cumpliendo, basta señalar: el plan de austeridad que eliminó los altos salarios a los funcionarios, los privilegios, el avión presidencial, la pensión a los expresidentes, etc., y terminar con el huachicoleo, que tan solo en este año evitará pérdidas por 50 mil millones de pesos. Por otro lado, hay que señalar que el presidente ha mantenido un estilo cercano de gobernar. No ha hecho política de escritorio, sino que está con el pueblo. Todos los días a primera hora informa sobre sus acciones y escucha a la ciudadanía.

Ha cumplido con sus promesas de campaña, desde el primer día. Logró realizar una reingeniería al presupuesto para atender lo más urgente, destacando los programas: Jóvenes Construyendo el Futuro, que brindará oportunidades de desarrollo a 2.3 millones de jóvenes; Jóvenes Escribiendo el Futuro, que atenderá a 300 mil jóvenes que asisten a universidades públicas para que puedan graduarse; la Pensión para Personas Adultas Mayores de carácter universal; y el Apoyo a personas con discapacidad, que beneficiará a un millón de mexicanos.

Con la misma vocación social y nacionalista, se está instrumentando una política económica que, incluye el rescate de la soberanía energética, la inversión en infraestructura y turismo para detonar el desarrollo sustentable en diferentes regiones, así como la reactivación del campo mexicano, atendiendo prioritariamente a los productores y a los trabajadores del campo. El presidente ha sentado exitosamente las bases para la gobernabilidad, la pacificación y la seguridad, de ahí los acuerdos en el Congreso para dar vida a la Guardia Nacional, las reformas en materia de prisión preventiva oficiosa, así como para que los delitos electorales, de corrupción y robo de combustible, sean considerados graves.

La ciudadanía no está sola frente a la delincuencia. México recobrará la paz y el desarrollo económico que tanto anhelamos. Quienes le apostaban a lo contrario, se van a quedar con las ganas.

Twitter: @LaraPaola1