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Nuevo Museo de las Momias de Guanajuato con centro comercial

El movimiento “En Defensa de las Momias de Guanajuato” advirtió que el “proyecto de inversión pública productiva del Nuevo Museo de las Momias y área comercial” del gobierno municipal, violenta normas nacionales e internacionales del trato digno que debe darse a los cuerpos áridos, y de lo que es un museo.

Paloma Robles Lacayo, ex directora del Museo de las Momias y regidora electa (Morena), quien está al frente del movimiento, señaló que se han presentado 35 acciones legales, entre demandas, denuncias, amparos e inconformidades con el propósito de que las momias sigan en el museo que está detrás del Panteón de Santa Paula, donde fueron encontradas.

Adelantó que el 13 de septiembre acudirán al Congreso Local a exponer su rechazo a la autorización de la deuda por 69 millones 993 mil pesos que solicitó el Ayuntamiento de Guanajuato para la construcción del “Nuevo Museo de las Momias y su área comercial”.

El 6 de septiembre pasado el Poder Legislativo aprobó el dictamen para que se autorice al Gobierno Municipal la contratación de un financiamiento para cubrir el costo de la nueva obra, y acordó turnarla al pleno, para lo que se tomó en consideración que el expediente aportado por el cabildo contaba “con el visto bueno del Instituto Nacional de Antropología e Historia”.

La creación del Nuevo Museo de las Momias y área comercial de Guanajuato que se proyecta en la zona de la Ex Estación del Ferrocarril, con 53 locales, implicaría la reubicación de 117 momias, siete de ellas del siglo XIX y el resto del Siglo 20.

Robles Lacayo consideró irresponsable y aberrante que se pretenda sacar a las momias de su lugar de origen con fines económicos.

“Lo que quieren hacer es un centro comercial y nada que un museo, quieren hacer un centro que les permita lucrar con los restos humanos, es verdaderamente preocupante, lucrar con los restos de sus antepasados, porque eso es lo que son las momias”, agregó Rogelio García Espinosa, académico de la Universidad de Guanajuato y ex director técnico de la Coordinación Nacional de Museos del INAH.

Dijo que los cuerpos áridos los traen como damas de compañía, se los llevan a las ferias, a lo ‘rallys’, a los estados; es verdaderamente irrespetuoso el tratado que se les ha dado.

Enfatizó que la Comisión Nacional de Bioética establece que antes de ser momias fueron seres humanos, deben ser tratados con respecto y dignidad. “Es un derecho humano”.

El también ex director del Museo de la Alhóndiga de Granaditas destacó que la obra proyectada nada tiene que ver con lo que es Guanajuato, inscrito por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Es preocupante la actitud del Congreso y municipio en torno al proyecto de un supuesto museo, y que es más un centro comercial, dijo.

“El reconocimiento (de Patrimonio de la Humanidad), la autoridad se lo pasa olímpicamente por el ‘arco del triunfo’. Es increíble que quieran imponer lo que ellos le llaman un edificio ‘atemporal’ dentro del polígono que corresponde a la declaratoria del patrimonio de la humanidad”.

Destacó que la pretendida construcción violenta los preceptos de la Unesco, la Carta de Venecia y el Código de Deontología del ICOM (Consejo Internacional de Museos, por sus siglas en inglés) para los museos, porque estas instituciones no pueden ser tratadas con fines que no sean eminentemente científicos, académicos y educativos.

Los museos no son instituciones caprichosas, obedecen a consideraciones de carácter internacional. “No es un museo nada más porque a un señor alcalde se le ocurra caprichosamente denominar que esto a partir de hoy es un museo”, acotó.

Patricia Alonso Pajuelo, especialista en antropología americana y conservadora del Museo Nacional de Antropología de España, dijo que los cuerpos no deben ser considerados como un bien cultural sino que se trata de personas fallecidas.

Añadió que le llamó  mucho la atención que el proyecto más que un museo sea un centro comercial con 53 locales, en el que “en ningún momento se menciona ‘respeto’, sino al contrario se recurre a la palabra divertida (en la promoción de la obra), que a la hora de exponer restos humanos no es la más adecuada.

El académico de la Universidad de Guanajuato y ex director técnico de la Coordinación Nacional de Museos del INAH, Rogelio García Espinosa, señaló que

la Comisión Nacional de Bioética establece que antes de ser momias fueron seres humanos, deben ser tratados con respecto y dignidad. “Es un derecho humano”.