Abril 9, 2020
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LA NOMINACION DEL DR. SODI.

Marco A. Rodríguez Blasquez.

Hace unos días en una conversación más con mi amigo el filántropo, de profesión Gastroenterólogo Tomas Barrientos Forte, abordamos el tema del nombramiento del Dr. Ricardo Alfredo Sodi Cuella como Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México.

Por cierto el Dr. Barrientos deja después de 20 años la Dirección de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Anáhuac, para emprender un ambicioso proyecto auspiciado por la misma Universidad, denominado Sistema Universitario de Salud Anáhuac, cuyo propósito es incubar empresas de salud que promuevan servicios a la comunidad con eficiencia, eficacia y ética, incorporando  profesores y alumnos egresados de esa Universidad.

Los doctores Ricardo Sodi y Tomas Barrientos han sido compañeros desde hace más de 15 años en la Universidad Anáhuac, en donde el primero de ellos fue Director de la Facultad de Derecho, mientras que el segundo Director de la Facultad de Ciencias de la Salud, y cuya opinión respecto al actual Presidente del TSJEM, es el de un abogado progresista, conocedor de la realidad del país, cuya actuación se fundamenta en la Doctrina Social de la Iglesia Católica, que promueve la solidaridad y el respeto a la dignidad de las personas.

Durante  su paso como Director de la Facultad de Derecho, el Dr. Sodi se caracterizó por formar a sus alumnos con una visión ética y de responsabilidad social, siendo costumbre en el, organizar eventos inter universitarios con aportaciones estrictamente académicas por parte de integrantes de las Fuerzas Armadas, incluyendo a los titulares del Ejército y de la Marina, quienes exponían a los alumnos la realidad de los problemas más relevantes del país como la inseguridad.

Además de la opinión del Dr. Barrientos, tuve la oportunidad de comentar con algunos Magistrados que asistieron el pasado lunes 20 a un desayuno que se le brindó al Dr. Sodi en el Hotel Camino Real de Santa Fe, expresando que su perfil es el de un abogado sensato, conocedor del Derecho y defensor de la autonomía, garantizándoles a los juzgadores mayor seguridad en la emisión de sus sentencias, las que por lo autónomo que sera el Tribunal, se desvincularán del análisis jurídico, de aspectos políticos y de presiones externas.   

La anterior narrativa se da en un contexto en donde el reciente nombramiento de dos Ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Jazmín Esquivel Mossa y Margarita Ríos-Farjat, que se realizaron bajo criterios de amistad, lealtad e ideológicos, evidenciando la intromisión del Presidente AMLO.    Lo anterior se observó con la reciente  determinación de la Ministra Yasmin Esquivel Mossa,  de que los salarios de los integrantes del Poder Judicial  se ajusten a la austeridad de la 4T, a fin de no  percibir más que el Presidente  de la República. Además esta Ministra está casada con José María Riobóo quien fue el constructor más importante bajo la Regencia en el D.F. del actual Presidente de la Republica, y ahora es un asesor del primer círculo, vinculado con la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía.

En el caso de la Ministra Margarita Rios-Farjat, especialista en temas fiscales fue empleada de Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia, en la empresa Vector Casa de Bolsa, lo que hace notar que en dichas designaciones,  independientemente de la honorabilidad de las Ministras, existe una clara tendencia en apoyar las decisiones del titular del Poder Ejecutivo.

Lo anterior resulta un riesgo en el equilibrio de los poderes, ya que el Ejecutivo, así como el Legislativo, contribuyen a ejercer un contrapeso al ser el  Poder Judicial el encargado de impartir justicia en una sociedad, y cuanto más fuerte y autónomo sea éste, se constituirá en un freno a las decisiones del Poder Ejecutivo, dando paso a un verdadero Estado de Derecho, en el cuál los tres poderes están sometidos al imperio de la ley.

Por ello es gratificante y alentador el mecanismo bajo el cual fue electo el Dr. Sodi, consistente en elegir al Magistrado Presidente del Tribunal por voto secreto de los Magistrados, por lo que fue necesario que los legisladores reformaran el Art. 40 de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de México. Anteriormente era práctica común para elegir al titular del Poder Judicial,  realizar cónclaves entre los Magistrados “reuniones en corto”, constituyéndose en un grupo sumamente cerrado en el cual en cada período para dirigir el Tribunal,  se pasaban la estafeta, eliminando de la contienda a aquellos que no fueran oriundos del Estado de México. Finalmente y con el apoyo de los Magistrados, el gran decisor era el Gobernador del Estado.

En la votación el Dr. Sodi alcanzó el respaldo de 33 de los 47 Magistrados,   los otros candidatos con relativa presencia y que fueron apoyados por grupos externos como la Magistrada  Elizabeth Rodríguez Colín, apoyada por el Senador de Morena  Higinio Martínez alcanzó  un voto, y el Magistrado Vicente García,  quien  fue el candidato del anterior Presidente del Tribunal, recibió el apoyo de un solo Magistrado.

Se espera que en el período que le corresponde al Dr. Sodi al frente del Tribunal, este órgano se caracterice por una independencia judicial.