Mayo 28, 2020
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Hallazgos de Zumpango, reconstruyen devenir de Cuenca de México

Restos correspondientes a alrededor de 60 mamuts y 15 enterramientos humanos dan a los expertos una oportunidad sin precedentes para indagar en más de 30 mil años de historia

: El INAH avanza en el proyecto de salvamento arqueológico de la terminal aeroportuaria, con la propuesta de crear un museo de sitio en la Ex Hacienda de Santa Lucía

IMPULSO / Zumpango

El descubrimiento y la recuperación de osamentas correspondientes a alrededor de 60 mamuts, así como de 15 enterramientos humanos de época prehispánica en los terrenos donde se construye el Aeropuerto Internacional General Felipe Ángeles –antes ocupados por la Base Aérea Militar de Santa Lucía– permite a las secretarías de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y de la Defensa Nacional (Sedena) avanzar en el entendimiento del devenir de la Cuenca de México.

El coordinador nacional de Arqueología del INAH, Pedro Francisco Sánchez Nava, precisa que los restos óseos se localizaron en tres áreas de exploración y que aún se están estabilizando, analizando y clasificando por lo que, aclara, aún no es posible determinar cuántas osamentas podrían estar completas.

Una de las áreas de exploración se localiza en lo que fue la orilla del lago de Xaltocan, de ahí que las osamentas que resguarda estén mejor integradas anatómicamente, a diferencia de los elementos encontrados más dispersos en las dos áreas restantes, ubicadas hacia partes más profundas del otrora cuerpo lacustre.

Los ejemplares de mamuts, subraya el arqueólogo, pertenecen a la especie Mammuthus columbi –abundante en Norteamérica durante el Pleistoceno, era geológica concluida hace 12,000 años–, e incluyen a machos, hembras y crías, los cuales, probablemente, murieron al quedar atascados en el lago, debido a que su profundidad variaba e, incluso, llegaba a desecarse hasta quedar convertido en un espacio pantanoso.

A diferencia del contexto inédito de caza de mamuts descubierto por el INAH en el también municipio mexiquense de Tultepec, en noviembre de 2019, la megafauna de Xaltocan –localizada a profundidades que median entre los 80 centímetros y los 2.5 metros– no presenta huellas de cacería humana o acomodos antropogénicos.

Sin embargo, no se descarta que los humanos hayan aprovechado a estos pesados animales, una vez que quedaban atascados en el fango.

Sobre los 15 entierros humanos del periodo prehispánico también descubiertos, los arqueólogos señalan que pertenecerían a agricultores que fueron inhumados domésticamente, ya que algunos estaban acompañados de ollas, cajetes y figurillas de barro, como la de un perro.

El equipo en campo, liderado por el arqueólogo Manzanilla López, teoriza que la presencia teotihuacana en el sitio no fue muy significativa y que la continuidad del asentamiento ocurre principalmente hacia el periodo Epiclásico (750 – 950 d. C.), de acuerdo con los tipos cerámicos del complejo denominado Coyotlatelco.

Fue hacia el periodo Posclásico (950 – 1521 d.C.) cuando se estableció el señorío de Xaltocan, del cual se han encontrado vestigios asociados en los terrenos ahora explorados, consistentes en cerámicas de tipo azteca. Los enterramientos, sobre los cuales también se profundizará en gabinete, pertenecerían a esta última fase de ocupación.

El INAH ha abierto 23 frentes de exploración en los terrenos donde se construye la instalación aeroportuaria, como parte de un proyecto de salvamento arqueológico y paleontológico, respaldado por Sedena