Marzo 7, 2021
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El Informe Global sobre trata de personas

Teresa C. Ulloa Ziáurriz/CIMAC

El pasado 2 de febrero, la directora ejecutiva de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Ghada Waly, presentó en la sede en Viena el Informe Global, bianual. Y en su boletín de prensa se destaca:

“Las niñas son explotadas principalmente con fines sexuales, mientras que los niños lo son para trabajos forzados. América Latina es una de las regiones con mayor cantidad de niñas y mujeres víctimas de la trata, que también incluye mendicidad, matrimonios forzados, actividades delictivas y hasta extracción de órganos. 

El número de niñas entre las víctimas de trata se ha triplicado en los últimos 15 años, y el porcentaje de niños se ha multiplicado por cinco, asegura el nuevo informe publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC).

Según el “Informe Global”, las niñas son víctimas de trata, principalmente con fines de explotación sexual, mientras que los niños son utilizados para trabajos forzados.

En 2018, 148 países detectaron y denunciaron alrededor de 50 mil víctimas de trata de personas. Sin embargo, dada la naturaleza oculta de este delito, el número real de víctimas es mucho mayor.

El documento muestra que los tratantes se aprovechan de las personas más vulnerables, como los migrantes y las personas sin trabajo, y es probable que la recesión inducida por el COVID-19 haya puesto a más personas en riesgo.

“Millones de mujeres, niños y hombres en todo el mundo están sin trabajo, sin escuelas y sin apoyo social en la continua crisis del COVID-19, lo que los deja en mayor riesgo de trata de personas. Necesitamos acciones específicas para evitar que los tratantes criminales se aprovechen de la pandemia para explotar a las personas vulnerables”, expresó en un comunicado Ghada Waly.

Agregó que el informe, junto con la asistencia técnica que brinda la UNDOC a través de sus programas mundiales y su red de campo, tiene como objetivo recabar las respuestas de los gobiernos contra la trata, poner fin a la impunidad y apoyar a las víctimas como parte de los esfuerzos integrados para avanzar de la pandemia…”

Este es el quinto Informe Global de la UNDOC, en cumplimiento de un acuerdo de la Asamblea General incluido en el Plan Global de Acción del 2010 para combatir la Trata de Personas.

El informe sale en un tiempo, como dice su Prefacio, cuando el sufrimiento global ha incrementado alarmantemente las vulnerabilidades para los delitos en materia de trata de personas. Se estima que la pobreza extrema aumente por primera vez en décadas, como consecuencia de la pandemia del COVID-19 tan extendida, lo que ha traído un panorama sombrío sobre nuestras sociedades y nuestras economías.

Con muchos millones más de mujeres, hombres, niñas y niños en todas partes del mundo sin escuelas, sin trabajo, sin apoyo social y enfrentando despidos y marginación, se hace necesario tomar medidas urgentes para detener delitos como los delitos en materia de trata de personas que también se ha convertido en una pandemia. 

Es verdad que para poder combatir de manera más eficiente estos delitos, tenemos que entender los factores que facilitan los delitos en materia de trata de personas. El informe se construyó con datos de 148 países y explora temas de especial relevancia en la actual crisis, incluyendo el impacto de factores socioeconómicos, que ha aumentado considerablemente la trata de niñas y niños, tanto para la explotación sexual como para trabajo forzoso y el uso de los tratantes del internet como medio de reclutamiento y para la venta de pornografía y servicios sexuales a través de cámaras web, donde los perpetradores operan cubiertos en la sombra, llenándose los bolsillos con la explotación de mujeres, niñas y niños.

De cada 10 víctimas que se han detectado a nivel global, 5 son mujeres adultas y 2 son niñas. Migrantes son la población donde se detectó el mayor número de víctimas en todas las regiones. Los tratantes se aprovechan de las mujeres y niñas más marginadas y empobrecidas.

De los casos que examinó la UNDOC encontró que por lo menos la mitad de las víctimas fueron reclutadas debido a sus necesidades económicas. Las niñas y niños que viven en hogares extremadamente pobres son especialmente vulnerables y los países de África del Oeste, el Sur de Asia y Centroamérica y el Caribe, son donde se reporta el mayor número de niños y niñas víctimas detectadas.

A nivel global, una de cada tres víctimas es una niña o niño, pero en los países con bajos ingresos, las niñas y niños representan la mitad de las víctimas detectadas, dice el informe, para trabajos forzados. Y digo que el informe dice, porque hay una embestida para demostrar que hay mayor número de víctimas para trabajos forzados que para explotación sexual.

A mi me parece que este informe es la primera muestra de cómo esa confusión teórica que han provocado las académicas postmodernas, empiezan a tener efecto en invisibilizar a las mujeres en las estadísticas tanto nacionales como internacionales y en delitos tan graves que son multicausales y pluriofensivos.

Es de llamar la atención, también, que no se hace una sola mención sobre el alquiler de vientres y el tráfico de bebés, ni el turismo reproductivo, cuando, por ejemplo, en España está prohibido, pero los Consulados reportan que registran en el extranjero a mil niñas y niños nacidos en el extranjero. Y yo me pregunto cuántos se llevan de México, cuando aquí en México el costo no rebasa los cinco mil dólares, incluyendo honorarios de abogados, etcétera, pero ya se menciona el tráfico de órganos.

Tenemos que prepararnos y tenemos que hacer conciencia en todas las mujeres para defender lo que a lo largo de tantos años de lucha hemos conseguido, tenemos que defender nuestros derechos ganados. Tenemos que tener claro que la ideología postmoderna es un caballo de troya que tiene como propósito invisibilizar o borrar a las mujeres.